Gjør som tusenvis av andre bokelskere
Abonner på vårt nyhetsbrev og få rabatter og inspirasjon til din neste leseopplevelse.
Ved å abonnere godtar du vår personvernerklæring.Du kan når som helst melde deg av våre nyhetsbrev.
LA SANTA EUCARISTÃAThomas Watson En el prefacio que escribió para los lectores de esta obra, Thomas Watson afirma que la Cena del Señor debe ser considerada con la más alta reverencia por los creyentes. La razón es que cuando compartimos el pan y el vino, es como si estuviéramos compartiendo el fruto del Ãrbol de la Vida. Este pequeño libro te ayudará a entender qué es la Cena del Señor, pero -lo que es más importante- te ayudará a recibirla con una fe verdadera que traiga beneficios a tu alma.-DANIEL HYDEPastor de la Iglesia Reformada Unida de Oceanside, Carlsbad/Oceanside, CA, Estados Unidos Thomas Watson es sublime al describir la Cena del Señor como un sermón visible, un espejo en el cual contemplamos al Salvador que nos sustituyó, la casa del banquete en la cual nos alimentamos de Ãl y un vistazo a la gloria celestial. Este precioso libro profundizará tu apreciación de la Cena del Señor y estimulará tu amor tanto por el Dios trino como por tus hermanos en la fe. Recomiendo con entusiasmo esta obra maestra.-DR. JOEL BEEKEPresidente del Seminario Teológico Reformado Puritano Grand Rapids, Estados Unidos Thomas Watson fue uno de los escritores más leÃdos y populares entre los puritanos ingleses. Esta pequeña guÃa nos lleva al corazón y al meollo de la Cena del Señor, estimulando y confirmando nuestra confianza y convicción en la muerte de Cristo para nuestra salvación. Después de explicar por qué debemos tener en alta estima lo que Cristo hizo por nosotros en Su muerte, Watson nos enseña cómo prepararnos para participar en la Cena, cómo disfrutar de este momento cuando la recibimos y cómo obtener un beneficio creciente y duradero de la Cena.-PR. SHERMAN ISBELLMinistro presbiteriano de la Iglesia Libre de Escocia en Washington DC y editor de la revista The Master's Trumpet.
El templo mÃsticoThomas Watson A partir de 1 Corintios 3:17: El templo de Dios es santo, cuyo templo sois vosotros, Watson nos despliega la dignidad y deber del creyente como templo de Dios, proporcionando, como es el estilo de él, una cantidad enorme de similitudes, comparaciones, metáforas, etc., de tal manera que deja un sello en el creyente en cuanto a esta enseñanza.En cuanto a la estructura de este escrito, en primer lugar, sobre la exposición de la doctrina, presenta analogÃas entre el alma del creyente y el templo en AT. Posteriormente, pasa a las aplicaciones. En primer lugar, informa a los creyente sobre su dignidad, su diferencia con respecto a los impÃos, el aseguramiento de una nación al proteger esos templos espirituales, y lo peligroso que es hacer daño al creyente. En segundo lugar, reprende a aquellos que están más preocupados por embellecer el cuerpo descuidando el alma, instado asà a procurar la santidad. En tercer lugar, urge a la examinación sobre si somos verdaderamente templos de Dios, y esto lo hace urgiendo a que nos observemos a nosotros mismos si tenemos semejanza a Dios en diferentes aspectos. En cuarto lugar, exhorta a los creyente a no contaminarse teniendo comunión con los impÃos, entregándose a los deseos de la carne, y abrazando los errores de los herejes. De manera particular, Watson se extiende en los errores y el carácter del papismo o de la iglesia de Roma, proporcionando un golpe letal en este aspecto a aquellos que profesan la religión romana. Además, exhorta a cada creyente a que se dedique a aquellas cosas que habÃa que hacerse en el templo en AT -como el sacrificio de la oración, del corazón quebrantado y de la alabanza-, y a considerar la santidad que tiene que haber en ellos. En último lugar, consuela a los creyentes con la noción de la morada de Dios en ellos, y que al final ellos serán templos gloriosos.
Abonner på vårt nyhetsbrev og få rabatter og inspirasjon til din neste leseopplevelse.
Ved å abonnere godtar du vår personvernerklæring.